Punto de Vista
Por Jesús Michel Narváez
Ayer la recibí en Palacio Nacional y me presentó su renuncia. Yo no sabía nada.
Eso expresó la presidenta mexicana en su conferencia de ayer, al confirmar las versiones que circularon desde primera hora en redes sociales y en noticieros de radio y televisión. En las que se daba a conocer que la titular de la Secretaría de la Mujer, Citlalli Hernández, dejaba la responsabilidad conferida al inicio del gobierno actual para incorporarse a Morena, atendiendo la petición de Luisa María Alcalde para ayudar al partido de cara a las elecciones de 2027.
A lo largo del día, las versiones chocaban. Unas generadas por el profesionalismo de los reporteros y que dejaron entrever que la renuncia de Citlalli obedeció a una decisión presidencial, tomando en cuenta las declaraciones de la actual dirigente -en el papel- de dejar el cargo si la “presidenta me necesita en su gabinete” -según se publicó en Facebook- y al parecer se trata de una cortina de humo para ocultar la irritación de la residente temporal de Palacio Nacional por las declaraciones de Alcalde. Incluso, en los análisis realizados ayer, el nombre de Andy López Beltrán salió a relucir y dejar en claro que, aunque no confirmado si insinuado, sus días al frente de la Secretaría de Organización de Morena están contados.
Para algunos analistas pro gobierno, la presidenta necesitaba tomar el control del partido luego de los fracasos de la dirigente en las negociaciones con sus aliados del PT y PVEM y que presumió como el logro de la “unidad”. El evento fue publicitado con boletines y fotos que se distribuyeron cual si fueran pasteles a falta de panes.
La ahora exsecretaria de la Mujer, compitió por la secretaría general de Morena en 2020 con Porfirio Muñoz Ledo como aspirante a presidir el partido. Por “órdenes superiores” se negó el triunfo del que es considerado de los últimos ideólogos mexicanos y apareció Mario Delgado, el grisáceo pero brillante en la manipulación de números y relaciones como tamaulipecos nada apreciados.
Hernández, senadora reelegida y con licencia, se hará cargo de la Comisión Nacional de Elecciones, probablemente la más importante rumbo al 2027 y desde la cual dirigirá, guste o no reconocerlo, la selección de candidatos a convertirse en defensores de la cuatroté que, como es público, el que gana se convierte en el abanderado de Morena para el gobierno en el que esté actuando.
Desde Palacio Nacional se muestra, públicamente, la sorpresa por la renuncia, pero al mismo tiempo la alegría presidencial por tener, aunque sea parcial, el control del partido del oficialismo.
¿Y Andy, el afiliador de 10 millones de ciudadanos?
Es probable que con la llegada de Hernández el hijo del expresidente busque otra posición que no puede ser fuera del partido para no ser excluido de la lista plurinominal de 2027 y desde la cual mantendrá informado a su padre de lo que se gesta y florece en la sede del partido y sus sucursales estatales, distritales y municipales.
¿Citlalli Hernández forma parte del grupo de los duros en Morena?
La versión de ser la nueva lideresa de los grupos porriles e influyentes en la UNAM, desplazando a Martí Batres de ese movimiento y ser la jefa de “Los Tribilines” definiría de qué lado está en las corrientes del partido y no se mira en el de los “débiles”.
¿Obedece a AMLO?
La manera abrupta de renunciar a la Secretaría que encabezó por 17 meses -sin ningún éxito que festejar-, podría ser interpretada que ahora obedece a quien tiene el poder formal. Nadie se atreve a etiquetarla como claudista.
Mientras las cosas se ventilan, habrá que estar pendientes de lo que ocurra al interior de Morena y de la familia Alcalde Luján. Los apellidos serán mencionados constantemente y para felicitar a quienes los llevan desde el Registro Civil.




